Guadarrama ha finalizado la primera fase de limpieza de imbornales en las áreas más vulnerables al estancamiento de aguas. Esta iniciativa, impulsada por la Concejalía de Obras, busca preparar el sistema de desagüe para las lluvias y evitar problemas de acumulación. Durante varias semanas, operarios municipales y una empresa especializada han revisado y limpiado alcantarillas y canalizaciones, eliminando hojas y residuos. La concejala Alba López destacó la importancia de estas labores para garantizar un drenaje adecuado y mejorar las infraestructuras del municipio. La limpieza se intensifica especialmente después del otoño y primavera, atendiendo a más de 5,000 puntos de alcantarillado en Guadarrama.